Dos referentes del arte visual en Bariloche se unen para brindar una experiencia de aprendizaje frente al Nahuel Huapi. El encuentro será este miércoles 11 de febrero a las 10:00 hs.
San Carlos de Bariloche, 9 de febrero de 2026.– El Espacio Puerto San Carlos será el escenario de un cruce artístico imperdible. Los artistas plásticos Juan Ignacio Cubas y Javier Delfino dictarán un taller abierto de acuarela y dibujo que busca explorar las infinitas posibilidades del papel y la tinta.
Dos visiones, un mismo papel
La propuesta del taller radica en la complementariedad de sus facilitadores. Por un lado, Juan Ignacio Cubas aportará su maestría en la estética japonesa, técnica en la que se especializa desde hace más de una década. Su enfoque en el detalle y la simbología oriental (Irezumi y Ukiyo-e) ofrece una mirada de precisión y armonía.
Por otro lado, Javier «Javo» Delfino, reconocido por su premisa «la mancha manda», invitará a los asistentes a soltar la mano y explorar el dibujo desde la gestualidad y la expresión. Con su vasta experiencia en el diseño y la comunicación, Delfino propone perderle el miedo a la hoja en blanco para que la creatividad fluya sin restricciones.
Información para los asistentes
A diferencia de otras actividades, este taller propone una modalidad participativa activa. Se solicita a los interesados concurrir con sus propios materiales (pinceles, acuarelas, tintas y papel apto para técnicas húmedas) para poder seguir la dinámica de los artistas.
Fecha: Miércoles 11 de febrero.
Hora: 10:00 hs.
Lugar: Espacio Puerto San Carlos (Av. 12 de Octubre 50).
Entrada: Bono contribución de $15.000.
La actividad, impulsada en el marco de las propuestas culturales de verano, invita tanto a principiantes como a iniciados a disfrutar de una mañana de creación en uno de los puntos más emblemáticos de la costa barilochense.
¿Qué llevar al taller?
Si vas a participar de la experiencia con Cubas y Delfino, prepará tu kit con estos elementos:
- Papel: Lo ideal es papel para acuarela de 300 gramos (para que no se ondule con el agua). Si no tenés, un papel de dibujo grueso (tipo canson) puede servir para las primeras pruebas de tinta.
- Pinceles: Al menos uno redondo con buena punta (estilo japonés o sintético suave) para los detalles de Juan Ignacio, y uno más grueso o chato para las manchas expresivas de «Javo».
- Pigmentos: Acuarelas (en pastilla o tubo) y, si tenés, un frasquito de tinta china negra (fundamental para el estilo oriental).
- Básicos: Un recipiente para el agua, un paño o servilletas de papel para limpiar el excedente y un lápiz HB para los bocetos previos.
Aprovechando la tecnología de las comunicaciones y para traerles algo antes del taller, les compartimos una pequeña entrevista que nos concedió Juan el día de hoy.

Sobre la técnica y el estilo
La fusión cultural: «Tu obra tiene una raíz japonesa muy fuerte (Irezumi/Ukiyo-e), ¿cómo convive esa estética oriental tan estructurada con el paisaje y la energía de un lugar como Bariloche?»
- Justamente este taller intenta responder esa pregunta desde una palabra, el Japanismo. Es básicamente la influencia de las artes niponas en las occidentales, esto alrededor de 1870. Artistas como Van Gogh, Degas, Toulouse-Lautrec, Gauguin, etc dejaron muestras y comparaciones específicas de esto en sus cartas y sus obras. La técnica y la intención pueden ser aisladas de un contexto histórico, cultural y geográfico y utilizarse para, a modo de ejercicio plástico, encontrar otra mirada de lo que cotidianamente vemos representado de forma más local, de formas conocidas. Este ejercicio refresca esa mirada.
El desafío del agua: «La acuarela no perdona errores. ¿Qué es lo que más te atrapa de trabajar con una técnica donde el azar y el agua tienen tanto protagonismo?»
- Exactamente eso. Una de mis técnicas predilectas es con microfibras y birome común. Ahi el control es casi total. Pero a la hora de representar la naturaleza no es el control occidental estético que siempre quiso representarse, tanto en la Grecia como en el hiperrealismo americano. Es la poesía que habita en esa naturaleza lo que la técnica nipona quiere expresar. Como si en vez de la descripción técnica de un jardín uno escribiera un poema para describirlo. El agua y el azar expresan cosas desde el gesto o el inconsciente que la razón no podría abordar.

Sobre el taller y la enseñanza
La experiencia en el Puerto: «¿Qué buscás transmitir a quienes se acercan hoy al taller? ¿Es necesario tener conocimientos previos o la idea es simplemente ‘amigarse’ con el pincel?»
- Para quienes se acerquen al taller mi intención es transmitirles un poco de nuestra búsqueda, porque es algo compartido con Delfino, y siempre trabajar con nuevos materiales, papeles, tipos diferentes de pinceles, refina la búsqueda personal de lo que quiere expresar. A veces cuesta entenderlo porque el arte plástico no parece tan especifico, pero los pinceles serian como instrumentos de música, las partituras los colores, etc. Es muy diferente querer tocar algo muy clásico con una guitarra eléctrica. Más que amigarse con el pincel yo diría que es amigarse con el concepto de búsqueda y exploración.
El arte como proceso: «En un mundo tan digital, ¿qué valor crees que tiene para la gente de Bariloche volver a ensuciarse las manos con tinta y pigmentos naturales?»
- Doy clases de tecnología en un colegio secundario y primario, diseño e imprimo en 3D, el arte y las cuestiones tecnológicas no me son ajenas. Incluso practico arquería y esgrima, y yo creo que todo se vincula. La digitalización nos ha facilitado toda clase de trabajos y expresiones, pero también ha atrofiado nuestra capacidad de invención, sorpresa, innovación literaria y plástica. Tengo alumnos que no saben cómo superar su aburrimiento. Y justamente el aburrimiento es el punto de partida de grandes obras y enormes trabajos de desarrollo. La escritura es una forma de dibujar ideas, la caligrafía japonesa es exactamente eso, escritura hecha expresión plástica. Hoy día tengo alumnos que rechazan escribir en cursiva, y hay un puente sensorio, de conexiones neuronales que se atrofian, se pierden. Este tipo de arte y experimento viene a flexibilizar eso.

Sobre su trayectoria
Evolución personal: «Llevas más de diez años perfeccionando este estilo. ¿Cómo sentís que ha cambiado tu trazo desde aquellas primeras muestras en el SCUM hasta el artista que sos hoy?»
- Pinte y dibuje de manera autodidacta desde siempre, hice algunos años de talleres e incluso bellas artes, trabaje como artista conceptual en el rubro de video juegos. así que pase de la birome al óleo, del óleo al Photoshop, y de nuevo al óleo, lápices y acuarelas. Creo que la búsqueda no se termina jamás, y que además cambia en cada periodo de la vida. El estar atento, con toda una caja llena de herramientas probadas, para usarlas en el momento necesario hace que la expresión que uno busca sea lo más exacta posible. Creo que en estos años calibre bastante bien los instrumentos en esa caja.
Proyectos: «Además de estos talleres, ¿tenés alguna próxima muestra individual en agenda o algún proyecto de ilustración que te tenga entusiasmado?»
- Sigo hoy en día diseñando en el rubro de video juegos, fondos y algunos personajes. Estoy por terminar una tecnicatura de ludotecario y eso me acerco muchísimo al mundo de los juegos de mesa donde el despliegue de arte es impresionante. así que hay muchos proyectos personales y con algunos amigos de explorar la creación de mundos de rol, personajes en 3D, historias épicas ilustradas, e incluso usar esto en el ámbito educativo, donde la ludificación es una forma muy interesante de unir varias aristas como el arte, la enseñanza y el juego. En colegios, talleres, noches de juegos y la vida misma esto es super necesario.
