LAGO PUELO, CHUBUT (abril de 2026) – En un hito para la vitivinicultura de la Patagonia cordillerana, la localidad de Lago Puelo ha dejado de ser una promesa para consolidarse como una realidad con identidad propia. En el marco del exclusivo primer encuentro «Puelo Wines», celebrado en Linaje Hotel Boutique & Relax, productores, enólogos y referentes nacionales confirmaron el potencial de este terruño para producir vinos con sello de origen.
El evento funcionó como una vitrina para producciones de pequeña escala que aprovechan las condiciones extremas y privilegiadas de la zona: agua de deshielo, gran amplitud térmica y una luminosidad estival que otorga a los vinos una acidez natural y una tensión únicas en el país.

Protagonistas y etiquetas con voz propia
La jornada permitió conocer las propuestas de los pioneros que están dibujando el mapa del vino en Lago Puelo:
- Linaje Hotel & Wines: La anfitriona Antonella Brozzoni presentó por primera vez sus etiquetas debut: Pianta (blend de blancas criollas), Capra (Chardonnay) y Genaro Ismael (Merlot joven).
- Pedro Adamow de Bodega Adamow: El experimentado productor deslumbró con un Sauvignon Blanc de notas autóctonas y un Pinot Noir que define la tipicidad de la región.
- Mónica Puente de Casa Redonda Wines: destacó con un Gewürztraminer de perfil tropical y un Pinot Noir con paso por roble francés.

El aval de los expertos
El encuentro contó con la presencia de figuras de peso internacional como Andrés Rosberg (reconocido sommelier argentino), Alejandra Bidaseca (CEO de Wine Experts) junto con otros referentes de la Patagonia como Sergio Landoni Sommelier de Neuquén, Camilo de Bernardi Enólogo y Darío González Maldonado Ing. Agrónomo.
Rosberg tras probar los vinos, recorrer viñedos y dialogar con productores, subrayó el potencial de los vinos de la Comarca Andina que no intentan imitar a otros, sino que expresan un carácter diferencial y genuino.
Enoturismo en Cerro Radal: Identidad y Paisaje
La experiencia se desarrolló en Linaje Hotel Boutique & Relax, ubicado en una chacra de 20 hectáreas en Cerro Radal. La propuesta integró el bosque nativo y los viñedos con una gastronomía de «kilómetro cero» —basada en trucha local y productos de huerta orgánica—, demostrando que el futuro de la región reside en la unión indisoluble entre el vino, el paisaje y la hospitalidad natural.
Lago Puelo, pequeño en escala, pero con una dirección definida, acaba de enviar una señal concreta al mundo del vino: la Comarca Andina está lista para ser descubierta.
