La reciente inauguración simbólica de la calle Profesor Carlos Moreno en el sector contiguo de Bariloche del Este marca un hito en la planificación urbana local, introduciendo formalmente el modelo de la «ciudad de 15 minutos» en la Patagonia. Bajo la premisa categórica de que esta expansión estratégica hacia el Este se diseña para salvaguardar el entorno ambiental y descongestionar el saturado corredor del Oeste, el territorio se dispone como un lienzo en blanco. Esta planificación policéntrica busca optimizar la conectividad funcional y estructurar un crecimiento ordenado desde su origen, preservando intacta la atmósfera contemplativa del paisaje andino.
En este nuevo esquema de desarrollo, el célebre urbanista redefine los cimientos del Real Estate de alta gama para el segmento ABC1. Moreno sostiene que el verdadero prestigio inmobiliario del siglo XXI ha mutado de la mera acumulación material o el aislamiento periférico hacia la reconquista del tiempo útil y familiar. Disponer de servicios, conectividad inteligente, arquitectura bioclimática y un entorno natural a escasos pasos de la residencia constituye el nuevo estándar de valorización del suelo, donde el activo más escaso y exclusivo es, fundamentalmente, el tiempo vivido con calidad.

Como eje gravitacional de este ecosistema, las artes plásticas y la cultura se consolidan no como adornos cosméticos, sino como una infraestructura social y cultural absolutamente esencial. El modelo de proximidad promueve la integración de atelieres, talleres y galerías de art en el tejido cotidiano de los barrios, transformando el espacio público en «terceros lugares» de encuentro y diálogo intergeneracional. De este modo, la planificación territorial y la emoción estética se entrelazan de forma orgánica para humanizar la comunidad y asegurar que la expansión de la ciudad conserve un alma abierta y profundamente auténtica.
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