Lamentablemente esta es la última semana de esta exposición que nos proponen María Paz y Gabriel, en las cálidas salas de casa Bachmann, la Galería de Arte que la Asociación de Artistas Plásticos de Bariloche, tiene en pleno centro de la ciudad, siempre con entrada libre y gratuita.
Antonio Romano: Estamos en la mítica Casa Bachmann, espacio de arte de la Asociación de Artistas Plásticos Bariloche. Nos convocamos con María Paz Dartiguelongue y Gabriel Mayo, dos reconocidos acuarelistas y croquiseros de nuestra ciudad. ¿Qué propuesta nos presenta esta muestra?
María Paz Dartiguelongue: En Casa Bachmann armamos «Entre la piedra y la piel: superficies donde el tiempo escribe». La muestra plantea un diálogo entre la arquitectura histórica que dibuja Gabi y lo humano del retrato —manos, miradas, gestos— que trabajo yo, con el eje transversal del paso del tiempo.
Gabriel Mayo: Tuvo un rol fundamental Juan Manuel Ferrarini, curador de la muestra, quien nos ayudó a ensamblar estos dos universos. Parecen distintos —la rigidez arquitectónica frente a la sensibilidad de la figura humana—, pero en la arquitectura también hay naturaleza y en el cuerpo humano hay arquitectura. Ese ensamblaje es lo que une nuestras obras.

La vivencia frente al lienzo y el dibujo in situ
Antonio Romano: Gabriel, trabajás mucho con el croquis in situ. En un mundo donde todo se fotografía de forma inmediata, ¿qué te aporta el tiempo y el trazo del dibujo manual frente a un edificio histórico?
Gabriel Mayo: Me aporta justamente lo que la inmediatez no da. Ver la casa de frente es algo muy especial. No solo se registra la estructura, sino la vivencia: el clima, el viento, el estado de ánimo, la gente que se acerca a preguntar. Cuando apoyás el lápiz y dibujás algo, lo ves de una manera totalmente distinta; hay un antes y un después en la información que percibís.
María Paz Dartiguelongue: Dibujar es aprender a mirar. Volcar en una hoja lo que observás es un trabajo de aprendizaje y observación. No ponemos en la hoja exactamente lo que vemos, sino lo que vemos atravesado por nuestras emociones.

La acuarela: el arte de negociar con el agua
Antonio Romano: María, la acuarela tiene como base el agua, un elemento dinámico e impredecible. ¿Cómo manejás esa línea entre el control que exige un retrato y la libertad del pigmento?
María Paz Dartiguelongue: Es un camino hermoso. Te vas amigando y haciendo cómplice de lo que va sucediendo con el agua. El proceso requiere tiempos; es algo casi filosófico de ir paso a paso, esperando qué te va pidiendo la obra. En los retratos busco que el espectador se emocione o se identifique con historias compartidas; que la mirada o las arrugas interpelen a quien observa.
Gabriel Mayo: Al ver las obras colgadas juntas, noté en el trabajo de María Paz una sutileza en sus capas y transparencias que genera una atmósfera cautivante. Ponerle «piel» a la arquitectura y hallar la estructura en el rostro es lo que potencia esta exposición.

El valor del patrimonio y el legado local
Antonio Romano: Gabriel, en tus fachadas hay un rescate explícito del desgaste, las maderas añejas y las grietas. ¿Qué debe tener una construcción para que decidas plasmarla?
Gabriel Mayo: Tiene que estar atravesada por el tiempo. En las casas históricas de Bariloche hay memoria: la vida de quienes las habitaron y la de los pioneros que las construyeron. Hay un valor enorme en los oficios de quienes levantaron un techo, pulieron una viga o trabajaron la piedra. Mi trabajo busca ser un homenaje a esa memoria y a la historia viva de la ciudad.
María Paz Dartiguelongue: Estamos hechos de tiempo. El tiempo nos va moldeando, nos da identidad y sabiduría. Las arrugas o las marcas en la madera no hablan de decadencia, sino de permanencia y de historias que continúan presentes.

Datos de la muestra
- Lugar: Casa Bachmann (Elflein 34, San Carlos de Bariloche).
- Horarios: Lunes a viernes de 9:00 a 18:00 hs | Sábados de 15:00 a 18:00 hs.
- Entrada: Libre y gratuita. Obras originales y reproducciones disponibles en trastienda.
