entre la piedra y la piel
- Artistas: María Paz Dartiguelongue y Gabriel Mayo
- Curaduría: Juan M. Ferrarini
- Espacio: Casa Bachmann, San Carlos de Bariloche
- Cuando: del 4 al 30 de Julio de 2026
- Donde: Casa Bachmann (AAPB), Elflein 34, Bariloche
Hay algo profundamente conmovedor en las marcas que dejamos y en las que decidimos conservar. A veces pensamos que el paso de los años borra las cosas, pero la verdad es otra: el tiempo escribe. Lo hace sin apuro, dejando un registro fiel en las superficies que nos rodean y en las que llevamos puestas. Bajo esta premisa nace «Entre la piedra y la piel», la muestra conjunta de María Paz Dartiguelongue y Gabriel Mayo que, con la curaduría de Juan M. Ferrarini, se va a poder visitar dentro de muy poco en la histórica Casa Bachmann.
La propuesta es una invitación a mirar de cerca dos territorios que, a simple vista, parecen ir por caminos separados, pero que acá se encuentran en una misma condición humana: el cuerpo y la arquitectura. Las obras reunidas no intentan hablar de la decadencia ni del olvido, sino de todo lo contrario. Buscan celebrar la permanencia, esa manera tan única que tienen las cosas y las personas de quedarse en el mundo.
El cruce de miradas es sutil y poderoso. Por un lado, las arrugas de una mano o los gestos de un rostro que nos cuentan una historia construida a pura vivencia. Por el otro, el desgaste noble de un escalón de madera o las grietas de una tabla que delatan las pisadas y los días de quienes habitaron esos espacios. Porque detrás de cada edificio hubo manos que proyectaron y levantaron paredes; y detrás de cada mirada hay un archivo de vida que merece ser leído.
«Piedra y piel se presentan así como superficies donde el tiempo escribe. Una conserva la memoria de los lugares; la otra, la de los cuerpos.»
Con una sensibilidad pulcra y sin vueltas, Dartiguelongue y Mayo logran que las paredes de Casa Bachmann dejen de ser un simple contenedor para transformarse en parte del diálogo. Una muestra para ir a recorrer con tiempo, para dejarse llevar por la memoria de los lugares y la de los cuerpos, y para recordar que, al fin y al cabo, toda construcción es un testimonio vivo del camino recorrido.

There is something deeply moving about the marks we leave behind and those we choose to preserve. We often think that the passing of years erases everything, but the truth is quite different: time writes. It does so patiently, leaving a faithful record on the surfaces that surround us and on the ones we carry within ourselves. This is the core premise of «Between Stone and Skin» (Entre la piedra y la piel), a joint exhibition by María Paz Dartiguelongue and Gabriel Mayo, curated by Juan M. Ferrarini, which will soon open its doors at the historic Casa Bachmann.
The exhibition invites us to closely examine two realms that might seem entirely separate at first glance, yet share a profound human condition: the body and architecture. Both are spaces shaped and weathered by time. Rather than speaking of decay or loss, the gathered works focus on permanence—the unique way in which places and people endure in the world.
The dialogue between the two artists is both subtle and powerful. On one hand, the wrinkles of a hand or the expression of a gaze reveal a lifetime of built history. On the other, the noble wear of a wooden step or the cracks in a plank betray the footsteps and daily lives of those who once inhabited them. Behind every building, there were hands that designed and raised the walls; behind every face, there is an archive of life waiting to be read.
«Stone and skin stand as surfaces where time writes. One preserves the memory of places; the other, the memory of bodies.»
With an elegant, grounded sensibility, Dartiguelongue and Mayo ensure that the historic walls of Casa Bachmann become an active part of the conversation rather than a mere backdrop. This is an exhibition to be experienced slowly, letting oneself be guided by the memory of places and bodies, and remembering that, ultimately, every construction—whether human or architectural—is a living archive of life.
